Liberarte del móvil en vacaciones

¿Te vas de vacaciones? Tu móvil va contigo, normal. Se ha convertido en una herramienta indispensable para nosotros. Ya no solo para comunicarnos, si no para obtener información, para ocio y… para trabajar. ¿podemos prescindir de nuestro móvil en vacaciones?

Yo no podría pensar en irme de vacaciones sin el móvil. Poder consultar mi ubicación, buscar los restaurantes, hoteles y farmacias que tengo cerca o poder comunicarme en tiempo real con la gente que necesito es algo de lo que no puedo prescindir. Pero ¿hasta que punto es necesario el móvil?. ¿Es conveniente estar localizable por clientes, proveedores y compañeros de trabajo durante las vacaciones?

Un estudio reciente de Tiendeo.com publicado por Portaltic arroja unos datos muy interesantes del uso que le damos al móvil en vacaciones.

Uso del móvil en vacaciones

Consultamos el móvil más de 2 horas y medía diarias, lo que parece un porcentaje bastante alto del tiempo que pasamos despiertos. De ese tiempo, unos 46 minutos los dedicamos a redes sociales, 55 a mensajería instantánea y unos 30 minutos a consultar el mail profesional.

Imaginemos que estamos operativos 12 horas: eso arroja más de un 20% de nuestro tiempo diario dedicado al móvil. Y de ese tiempo, solamente 30 minutos son para “trabajo”. Igual el tiempo que perdemos con el móvil se debe más a nuestra costumbre de estar conectados que a exigencias reales del trabajo.

Pero atención: un 20% de los usuarios consigue despegarse completamente de su móvil durante sus vacaciones (no todos los héroes llevan capa). Así que quizás sí se puede prescindir del móvil en vacaciones.

¿Es un problema?

Depende. Hay personas que son capaces de diferenciar perfectamente entre el trabajo y la vida personal, pero no todo el mundo lo lleva bien. Aún así, desde el momento que llevamos la oficina en el móvil y, estemos donde estemos, tenemos acceso a ella, es muy difícil separar ambos mundos.

Uso del móvil en vacaciones

Imagen por Patrick Tomasso en Unsplash

De la misma manera que el móvil nos “engancha” para temas personales – nuestras redes sociales principalmente – también nos “engancha” para temas laborales. Estar siempre pendiente del correo por si entra algo urgente – cosa que, por definición, no puede ser urgente, ya que en caso de verdadera urgencia es mejor hacer una llamada – y comprobar la mensajería instantánea del trabajo constantemente es un hábito adquirido del que es difícil desprenderse.

El problema real surge cuando no somos capaces de distanciarnos de esa actitud en situaciones personales como reuniones familiares o períodos vacacionales. Nosotros mismos nos imponemos la obligación de consultar continuamente nuestro teléfono para asegurarnos de que todo va bien.

Consejos para evitarlo

Es probable que desconectar completamente sea imposible dependiendo de la situación laboral de cada uno, pero siempre hay algo que podemos hacer para minimizar la dependencia del teléfono en el período de vacaciones.

  • Cerrar el máximo número de temas pendientes los días previos a las vacaciones y asumir que los primeros días de estas también tendremos alguna pendiente que cerrar. De esta manera conseguiremos que la necesidad real de estar conectados disminuya día a día hasta desaparecer.
  • Comunicar que vamos a estar desconectados X tiempo. Ofrecemos la posibilidad de solucionar lo que se pueda antes de irnos y ofrecer posponer los temas no urgentes hasta nuestro regreso.
  • Apartar los iconos de las apps más utilizadas de nuestra vista. Evitar ver el icono de correo con la bolita roja y un número dentro de ella puede ayudarnos a no pulsarlo instintivamente. Asociamos la imagen de “mensajes sin leer” con temas incompletos que hemos de resolver con urgencia. Apartarlo de nuestra vista puede ser muy útil.
  • Dejar el móvil en casa o llevarlo desconectado siempre que se pueda. Al fin y al cabo, si estamos con nuestros seres queridos, ¿qué puede ser tan urgente que no pueda esperar un par de horas hasta que volvamos a conectarnos?

¿Y los autónomos?

Mención aparte para los autónomos, que no tienen la posibilidad real de desatender su negocio en vacaciones ya que, si no lo atienden ellos, nadie más va a hacerlo. Y perder un cliente es algo que un autónomo no se puede permitir de ninguna manera.

Uno de cada tres móviles se rompe en verano

Un dato curioso que publica también Portaltic es el hecho de que uno de cada tres móviles acaba en el servicio técnico en verano. El agua y las altas temperaturas son los responsables principales de estas averías.

Imagen de portada por Patrick Tomasso en Unsplash

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